La banca vive un momento de cambio sin precedentes. La convergencia de tecnologías emergentes está impulsando una transformación digital acelerada que redefine la forma en que los clientes y empleados interactúan con los servicios financieros. Entre estas innovaciones, la Realidad Virtual (RV) y la Realidad Aumentada (RA) se perfilan como pilares estratégicos para 2025 y más allá.
La incorporación de RV y RA no es un capricho tecnológico: se trata de un paso necesario para ofrecer experiencias inmersivas y personalizadas, optimizar procesos y fortalecer la seguridad.
Para 2025, las principales entidades financieras ya consideran estas herramientas como estratégicas para la diferenciación, no solo en el canal digital sino también en sus oficinas físicas y virtuales.
Las aplicaciones de RV y RA en la banca abarcan desde la atención al cliente hasta el marketing más creativo. A continuación, un resumen de los casos más relevantes:
Adoptar RV y RA permite a la banca cosechar múltiples frutos:
Aunque prometedor, el camino no está exento de retos. La integración transversal de RV/RA en sistemas heredados representa un desafío técnico y organizativo. Del mismo modo, mantener la ciberseguridad y privacidad de datos exige inversiones constantes y actualizaciones de protocolos.
La brecha generacional y de acceso puede dejar fuera a segmentos menos digitalizados, por lo que las soluciones deben ser intuitivas y accesibles. Además, la banca debe navegar entornos regulatorios cambiantes, garantizando el cumplimiento de normativas sobre protección de datos y pagos digitales.
El futuro cercano apunta a un escenario donde RV y RA se integrarán de forma nativa en la operativa bancaria:
Ibercaja Xplora ha sido pionera en España al transformar su sede central en un espacio phygital que une RV, RA y metaverso, logrando un engagement sin precedentes con clientes y empleados. Globally, neobancos emergentes experimentan con sucursales virtuales interactivas para captar nativos digitales.
Proyectos piloto de educación inmersiva ya demuestran cómo la RA facilita la comprensión de productos complejos, reduciendo la frustración y mejorando la autonomía del usuario.
Más allá de la tecnología, la verdadera oportunidad radica en humanizar el servicio. La RV y la RA ofrecen un canal para empatizar con las necesidades de cada persona, adaptando contenidos y consejos en tiempo real.
Imagina una persona mayor recibiendo ayuda mediante avatares amigables o un joven inversor visualizando su cartera en un entorno virtual: la banca deja de ser fría y se convierte en un aliado cercano.
Para los líderes del sector, el llamado es claro: adoptar estas innovaciones con responsabilidad, garantizando la inclusión financiera mediante simulación y generando experiencias memorables que trasciendan el simple acto de transaccionar.
El futuro de la banca será inmersivo, pero sobre todo, será humano. ¿Estás listo para formar parte de esta revolución?
Referencias