Un pitch deck bien diseñado es la llave que puede abrir la puerta a tu próxima ronda de financiación. Cada diapositiva debe estar pensada para captar la atención desde el primer segundo y llevar al inversor por un recorrido claro y conciso de tu proyecto.
El pitch deck es una presentación visual y concisa, normalmente entre 10 y 15 diapositivas, que resume tu idea de negocio. Su objetivo principal es generar interés inmediato y asegurar una reunión posterior con posibles inversores.
En esos cinco minutos que dura la exposición oral, cada palabra y cada gráfico cuentan. Debe transmitir con claridad el problema que resuelves, tu solución, el tamaño del mercado y las razones por las que ahora es el momento perfecto para invertir.
Los inversores analizan cientos de presentaciones al año, por lo que tus diapositivas necesitan destacar. En general, buscan:
Solo entre el 10% y el 15% de los pitch decks obtiene una segunda reunión, y menos del 2% consigue financiación. Entender este nivel de selectividad te ayudará a afinar cada detalle para maximizar tus oportunidades.
Una estructura clara y lógica es esencial. A continuación, te presentamos la secuencia recomendada:
Esta secuencia sigue las recomendaciones de fondos de referencia como Sequoia y Y Combinator, asegurando un flujo narrativo eficaz.
Las cifras hablan por sí solas. Asegúrate de incluir:
Mostrar datos concretos y compararlos con benchmarks del sector aporta credibilidad y demuestra rigor en tu planificación.
Un buen pitch deck va más allá de las diapositivas: construye una historia emocional que conecte con el inversor. Usa anécdotas o ejemplos de usuarios reales para ilustrar el problema y la solución.
La demo —ya sea un prototipo, un vídeo corto o capturas de pantalla— hace tangible tu propuesta. Recuerda que el inversor quiere ver el producto en acción, no solo leer teoría.
Evitar estos errores te ayudará a mantener el interés y proyectar profesionalismo.
Empresas como Airbnb, Uber y Dropbox compartieron sus pitch decks iniciales, que siguen siendo referentes. Analizar estas presentaciones te permitirá entender cómo combinar datos y narrativa de manera ejemplar.
Además, plataformas como Slidebean y recursos de aceleradoras como Y Combinator ofrecen plantillas y recomendaciones actualizadas que pueden servir de guía.
Dominar el pitch deck es un proceso de disciplina, pruebas y mejoras continuas. Ensaya tu presentación con colegas, recopila feedback y ajusta cada diapositiva hasta lograr un guión sólido.
Recuerda que, más allá del contenido, tu pasión y confianza al presentar resultan decisivas. ¡Atrévete a vender tu visión y conviértete en la próxima historia de éxito!
Referencias